Dos jóvenes amigas con una larga trayectoria profesional en el ámbito de la educación infantil, decidieron llevar a cabo su sueño; montar una escuela que permitiera cubrir las diferentes necesidades de las familias, y a su vez crear un lugar acogedor, lúdico y de aprendizaje para los más pequeños.

Todo fue posible gracias a la inestimable ayuda de su equipo educativo, que con gran formación, vocación y esfuerzo han conseguido formar parte de este gran proyecto y que día a día ayudan a garantizar su continuidad y crecimiento.

 

Junto con nuestros alumnos y alumnas y sus familias formamos una gran familia!!!!

“En nuestro trabajo recogemos muchos mocos, lágrimas, gritos y caídas. Pero hay algo que pocos recogen en su trabajo: AMOR DEL BUENO”